Sifu

“El maestro solo indica y no quiere poseer. Enseña sin imponer y acompaña sin invadir.”

Maestro de artes marciales chinas. Discípulo directo del Gran Maestro Kwong Wing Lam. Representante en Sudamérica del Sun’s Tai Chi Research Institute de Beijing.

Dos fénix dorados enlazados en forma de yin y yang, rodeados de un halo de luz. Ilustración de tapa de Dai Giovannini.

El camino

Empecé a los nueve años

Prácticamente, toda mi vida ha estado ligada a China. Comencé a practicar artes marciales cuando tenía apenas nueve años.

Sentí, sin lógica alguna, que las artes marciales serían mi camino hasta mis días finales.

Nací en Santa Fe. Empecé por el Judo y el Karate, pero fue al descubrir el Kung Fu cuando apareció una conexión profunda que definiría mi camino. Me formé en escuelas de Argentina y Brasil, y competí en campeonatos nacionales e internacionales.

Con el tiempo empecé a sentir que el circuito deportivo pasaba por alto el pilar fundamental de las disciplinas orientales: su filosofía. Quería encontrar la excelencia en el arte, el mejor Kung Fu posible, y para eso había que ir más allá de lo convencional.

Esa búsqueda me llevó primero a la familia Lee, que me introdujo en la cosmología china, el idioma, la acupuntura y los fundamentos del taoísmo. Y después, a Sunnyvale, California.

Fueron dos décadas de perfeccionamiento: artes marciales chinas (武术), Tai Chi Chuan (太极拳) para la salud y la longevidad, masaje terapéutico Tui Na (推拿), ejercicios curativos Dao Yin (导引), meditación, nutrición taoísta y alquimia interna (Nei Dan · 內丹).

Hoy dirijo la escuela Wing Lam en Argentina y doy clases, cursos y seminarios en varios países. Y fundé Akhanta, un espacio dedicado a la búsqueda interior y al crecimiento personal.

Sifu, de uniforme rojo de Kung Fu, con las manos unidas en el saludo tradicional.

Linaje

  • Sunnyvale, California Gran Maestro Kwong Wing Lam.
  • 2007 Me otorga la filial de su escuela en Argentina, bajo el nombre Wing Lam Kung Fu.
  • 2008 Me acepta formalmente como discípulo directo.
  • Beijing · 孫氏太極拳研究會 El Sun’s Tai Chi Research Institute me reconoce como su representante en Sudamérica.
Tapa de El Retorno del Fénix, de Sifu: dos fénix dorados sobre fondo índigo.

Los dos fénix de la tapa no son dos aves: son los dos caminos que se unen. La alquimia taoísta lo dice con el yin y el yang; el Tantra, con Shiva y Shakti. “Ambos describen la misma polaridad.”

Su primer libro

El Retorno del Fénix

El Camino de la Fuerza Sexual

El Retorno del Fénix es una obra que invita a recorrer el camino de la transformación interior a través de las enseñanzas de la alquimia sexual y espiritual taoísta, conocida también en occidente como Tantra. Con un lenguaje claro y evocador, Sifu comparte historias, prácticas, símbolos y reflexiones que despiertan la conciencia y conducen hacia el bienestar en la vida y la unidad del Ser.

El libro entrelaza tradición y experiencia personal, ofreciendo claves para comprender el poder y alcance de estas prácticas, la importancia de la energía vital y la fuerza regeneradora que emana del reconocimiento del espíritu. Como el ave que renace de sus cenizas, esta obra propone un viaje de renovación y trascendencia, destinado a quienes buscan expandir su visión y vivir con mayor plenitud.

  • Editorial Tinta de Luz · Mendoza, 2026
  • Extensión 143 páginas
  • Ilustración Dai Giovannini

Conseguir mi ejemplar

¿Tenés una consulta antes de comprar? Escribime por WhatsApp.

Las primeras páginas

Diez años de anotaciones que no pensaba publicar

Este libro no nace de la teoría, sino de la propia experiencia. No fue escrito, fue vivido.

Lo que está por leer no debería existir sino hasta dentro de algunos años más. Hace casi diez años comencé a escribir sobre la alquimia sexual taoísta. No fue con la idea de que se transformara en un libro; ni siquiera existía una intención clara al respecto. Solo se trataban de anotaciones acerca de prácticas, reflexiones y descubrimientos que iba realizando de manera personal.

Quería, en un principio, guardar lo más importante de aquello que me estaba convirtiendo por completo. Una transformación que se daba en mi interior, en un potente silencio, y que en aquellos años —lo reconozco— me daba vergüenza exponer abiertamente.

Y entonces

“La puerta siempre había estado ahí. Solo había que jugar y dejar de correr.”

Doy clases, cursos y seminarios en varios países. Si querés seguir el camino, escribime.

El Retorno del Fénix Conseguirlo